Empezamos el año con el segundo post sobre el arte de dirigir una ceremonia. En la primera entrada hablamos con una experta, de dilatada experiencia hablando en público en actos festivos y oficiosos, podéis leer aquí: Maestro de ceremonias, parte 1: Cómo hacer un discurso inolvidable..

En esta nueva entrada os traemos unos cuantos consejos prácticos para tener en cuenta a la hora de planificar el acto más importante de la boda, que serán útiles tanto para los novios como para los elegidos para oficiar la ceremonia. Aquí los tenéis:

 

1. Escoger el maestro de ceremonias y otros oradores

A la hora de elegir, pensad en alguien que no sólo le haga ilusión sino que no le incomode hablar en público. No pongáis en un compromiso a amigos o familiares, sólo porque les tenéis mucha estima, a costa de que no pasen un buen rato. Elegid alguien que tenga facilidad de palabra, que realmente disfrute de hacer de orador y de conducir la ceremonia. Seguro que tenéis amigas, primos, hermanas o cuñados que disfrutarán de la experiencia porque son extrovertidos y tienen facilidad de palabra, estos son los que hay que seleccionar para proponérselo.

2. Parametros del éxito de la ceremonia

La duración, la variedad y el ritmo son los tres factores determinantes para que todo el mundo esté atento. Novios y oradores deben buscar brevedad -entre media hora y tres cuartos-, entretenimiento y emotividad -anécdotas, textos citados o genuinos, pero que se ajusten al momento y a la pareja-, y huir de los tópicos y de los largos discursos personales para centrarse en lo que realmente importa: la ceremonia y los novios.

3. El discurso

  • ¿Cómo hacerlo?
    El maestro de ceremonias debe preparar el evento reuniéndose con los novios, recopilando información, organizando, si es que los hay, los demás familiares y amigos que quizás hablarán. Es imprescindible crear un guión, luego, para que sea más elegante -y útil- se pueden hacer fichas de este guión y prescindir de los feos folios A4 grapados. Y ensayar en casa las veces que sea necesario para controlar el tiempo. Una vez tengas el guión, haz la prueba ante alguien de confianza que sea crítico y acaba de pulir lo que sea necesario.
  • ¿Qué decir?
    Los primeros minutos son cruciales, el público estará extremadamente atento a estos momentos iniciales. Las anécdotas centradas en la pareja y las bromas que rompan el hielo son un buen recurso para empezar. Después, se puede pasar a hablar con cierta solemnidad, pero con medida y proporción, o por otro lado puede parecer exagerado. También es importante que el orador recuerde los nombres de los otros participantes en el discurso y de invitados destacados, como pueden ser los padres o los abuelos o familiares o amigos que han venido de lejos. Mencionarlos en algún momento hará que sea una ceremonia más auténtica, donde todo el mundo se sienta incluido. Eso sí, se diga lo que se diga, es necesario que la dicción sea clara y el discurso, tranquilo -sin prisa-, esto hará que sea más difícil equivocarse.

4. Otros detalles a tener en cuenta si tienes que hablar en público en una boda

  • Viste ropa cómoda (y elegante, claro) que no oprima ni muestre antiestéticas marcas de sudor.
  • La puntualidad es importante, porque se trata del primer acto de la boda, y de él depende que el resto de celebración suceda según el horario previsto.
  • Calma, no pasa nada si te equivocas. Te relajará reconocer tu nerviosismo antes de empezar a hablar, “disculpad si me encallo, todos tenemos los nervios a flor de piel”, con esto empatizarás con el público y romperás el hielo.
  • Estate listo para cambiar o improvisar en el último momento, en una boda puede pasar de todo y podría suceder que tuvieras menos tiempo para decir todo lo que te has preparado. Prioriza lo que sea más importante.
  • Dedicar tu tiempo y tu esfuerzo será un precioso detalle hacia los novios, que siempre recordarán. Suerte y disfruta de este privilegio!

 

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