En una serie de dos posts que iniciamos hoy en estas líneas, os explicaremos cómo debería ser el maestro de ceremonias perfecto. Os daremos consejos para que la ceremonia sea un auténtico éxito y empezar a la celebración de la mejor manera.

En este primer post podréis disfrutar de un texto exclusivo para las lectoras (y ¡lectores!) del blog de bodas Cal Blay, lleno de consejos de la mano de una escritora y abogada experta en el arte de oficiar ceremonias. Hemos hablado con ella para pedirle que nos resuma qué debería tener en cuenta un buen orador de ceremonias y para desterrar la mala praxis, tan habitual durante los discursos de boda.

Tomad nota!

 


 La boda de mi mejor amiga

Por favor, eres mi mejor amiga, quiero que seas tú quien haga mi discurso de boda.

Cuando aceptamos hablar en público, en una ceremonia de tanta proyección social, hemos de respetar ciertas convenciones formales y retóricas si queremos que nuestras palabras sean recordadas con agradecimiento y, sobre todo,  emoción por los contrayentes.

La primera y más importante norma  es hablar desde el corazón. Digamos que las impostaciones, lugares comunes y tópicos están fuera de lugar. Nuestro amigo nos pide unas palabras porque nos aprecia y confía que ese afecto sea recíproco. Si no es así, es  mejor no aceptar el ofrecimiento.

Hemos aceptado y queremos demostrar nuestro cariño en un discurso emotivo, pero hay que tener siempre presente que nuestro  parlamento no ha de superar los cinco minutos o poco más.

¿Cinco minutos? Sí, parece poco tiempo, sin embargo es mucho si queremos darle contenido a nuestras palabras y no parlotear para nuestro lucimiento personal. Además, estamos en una boda, los invitados quieren compartir un día feliz y pasarlo bien, no  escuchar una retahíla empalagosa de frases vacías.

Veamos cómo organizar un buen discurso de boda.

  1. Saludar y felicitar a  novios y público.
  2. Explicar el porqué hablamos de ellos, la relación que tenemos con novia/novio.
  3. Contar alguna anécdota divertida, ya sea de mucho tiempo antes o  de  días anteriores a la boda y que sea una experiencia vivida con la novia/o.
  4. Destinar el centro del discurso a hablar de lo que para nosotros significa la amistad, el amor, el compromiso y desear que esa unión que se formaliza ese día,  sea un pacto de respeto y cariño, de comprensión y tolerancia. Palabras que sintamos también que nos gustaría escuchar a nosotros en una circunstancia semejante.
  5. Acabar con una cita, unos versos  que vengan al caso, o simplemente unas palabras de simpatía y  afecto.

 

Ejemplo de cómo estructurar el  parlamento en ceremonia de boda

  • Buenos días… felicidades y gracias …novios , público …quiero  dedicaros unas palabras……
  • Conozco a …. Recuerdo cuando…. Siempre he tenido con … porque hemos compartido mucho, hace poco o hace mucho…. sucedió lo siguiente (se cuenta anécdota)
  • Hoy estáis aquí con nosotros, en una ceremonia que significa alegría pero también un pacto de confianza, amor… y para esos días que vendrán en los que aparezca alguna que otra nube, quisiera deciros que el amor todo lo puede siempre que no olvidemos escuchar y comprender, respetar y atender a nuestro compañero… y etecé.
  • Gracias y quisiera acabar con las palabras del poeta, escritora, humorista (o cualquier otro recurso que queramos que sea un broche a nuestras palabras)

Como último consejo, intentemos que en nuestras palabras se mezcle de manera equilibrada, el buen humor y las palabras emotivas que provoquen, también, una reflexión sobre el sentido profundo de la ceremonia.


 

 

En el siguiente post os detallaremos, punto por punto, como debe de ser el discurso y el orador perfecto. Prestad atención!

Descubrid más sobre los servicios de boda de Cal Blay [+]

O contactad con nosotros [+]