El verano es una de las estaciones favoritas para casarse. Más horas de luz, las vacaciones o el buen tiempo son los factores determinantes a la hora de elegir esta cálida estación y, por eso, la mayoría de enlaces se celebran durante la temporada estival. Pese a estos persuasivos beneficios, hay un elemento que puede convertirse en el gran inconveniente de la jornada: el calor.
Por este motivo, si deseáis disfrutar de un convite redondo, os traemos cinco consejos prácticos para que el calor sea tan bienvenido como el resto de invitados.
1. Bebidas.
Es bien sabido que para combatir el calor lo primero que hay que hacer es mantener la hidratación a cubierto. Por ello, se recomienda que vuestros invitados puedan beber desde el inicio hasta el final de la celebración. Recibidlos con un refrescante bufete de limonada, elegid aperitivos ligeros de sopas frías, como el gazpacho o la vichyssoise, y ofrecedles cócteles con frutas y hielo – que no necesariamente tienen que llevar alcohol- y la deshidratación no hará acto de presencia en la vuestra fiesta.

2. Detalle para los invitados.
Un pequeño presente para los invitados ayudará a que recuerden placenteramente vuestra celebración. Dejaos de bolsas de tela, dulces o jabones y velas! A la hora de escoger el detalle, aprovechad la inercia climática y ponedla de vuestro lado: abanicos o paipáis, gafas de sol, botecitos de crema solar, chanclas o sombreros de paja. Más de uno y más de una agradecerán abanicarse y protegerse del sol durante la ceremonia o el convite y, además, se llevarán un objeto útil y personalizado que podrán utilizar todo el verano.
3. Horario de celebración.
Para todas aquellas parejas que quieren disfrutar de una celebración evitando las horas de más calor, la mejor opción es una boda nocturna. El verano permite que la ceremonia tenga luz natural a última hora de la tarde y que, gracias a las temperaturas benignas, la fiesta se pueda alargar durante toda la noche en espacios abiertos. Además, tendréis todo tipo de fotografías: diurnas durante la ceremonia y nocturnas durante el resto de celebración. Y recordad, las fotografías con la luz de los atardeceres estivales son las más espectaculares.
4. El espacio.
Durante la época cálida las celebraciones al aire libre son muy agradecidas. Zonas ajardinadas con árboles y sombras naturales aliviaran las altas temperaturas. Sin embargo, siempre es interesante contar con interiores con aire acondicionado y tener un convite protegido de la canícula. En Cal Blay los espacios exteriores tienen zonas porticadas o grandes árboles y todas las salas están bien acondicionadas. ¡Que una ola de calor no estropee vuestra boda!

5. Vestuario
Finalmente, la ropa que luciremos en este día tan señalado también puede favorecer que estemos más cómodos. Elegid tejidos naturales como el algodón o el lino y piezas ligeras. La novia, en este caso, lo tendrá más fácil para vestir elegante y fresca a la vez. El novio deberá utilizar la imaginación o romper algunas convenciones si realmente quiere sentir la brisa en brazos (o en las piernas, ¡qué descaro!). Para los invitados, en verano el código de etiqueta suele ser más laxo y, dependiendo del estilo de boda, tendrán muchas opciones para vestir más frescos. Eso sí, como contrapunto del calor diurno, recordad que las noches mediterráneas pueden ser frescas en zonas litorales y un fular -a conjunto- nunca estará de más.

Recordad que en Cal Blay tenéis ambientes para crear vuestra boda ideal, acompañándola de la mejor gastronomía.
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