Hoy os traemos una de las bodas más emotivas que recordamos, en Can Riera de la Pineda, una antigua masía catalana restaurada, con preciosos espacios para cada momento de la celebración. M&L, una encantadora pareja de Dinamarca, eligieron este gran espacio para su boda, una reunión íntima de 55 invitados que fue una fantástica fiesta llena de buenos momentos.

La Paella

Antes de la ceremonia vespertina se sirvió un aperitivo ligero y una comida informal: una rica paella al aire libre. Así todos cogieron fuerzas para lo que sería una tarde llena de emociones.

 

 

Ceremonia ante la ermita

Con una previsión meteorológica estupenda, M&L decidieron casarse fuera, ante la mágica ermita como testimonio, donde se dieron el sí quiero. Este sencillo templo sin culto convirtió la ceremonia en algo trascendente e inolvidable para todos.

 

Aperitivo en los jardines

Bosques exuberantes y una tupida moqueta natural de césped fueron el marco perfecto para el aperitivo en estos jardines aislados del mundo, que transportaron a los invitados a un relajado escenario teñido de verde. El aperitivo consistió en tapas y platitos, como los macarons de foie, el roler de salmón con queso fresco, los buñuelos de bacalao o los langostinos con romesco, entre otras muchas delicias. M&L optaron también por dos paraditas, la del jamón ibérico cortado a mano y la de los huevos de payés estrellados con patata de Prades y trufa, un éxito absoluto.

 

El Banquete

En un diáfano salón, que combina armoniosamente la madera con los grandes ventanales con vistas al bosque, se sirvió el menú escogido por los novios. El primer plato fueron unos langostinos de Sant Carles con xutney de mango; para el segundo, nuestra ternera cocida a baja temperatura, un plato meloso para deleitarse. Finalmente, antes del pastel nupcial, unos pre postres muy dulces: trufas de praliné y chocolate negro y, luego, helado de yogur con manzana verde y vainilla de Tahití. Una elección gastronómica que sorprendió gustosamente a los invitados.

 

 

La Casa

Can Riera es una antigua villa restaurada del siglo X, rodeada por bosques, prados y montañas, en el Parque Natural del Montseny. De espesas paredes, piedra y madera visten las estancias de esta gran masía rehabilitada. La última modificación importante se hizo en el 1800 y es la parte reformada a la que se han incorporado las prestaciones más actuales manteniendo la estructura de masía catalana tradicional. Nuestros novios aprovecharon las facilidades de este extraordinario edificio donde pudieron alojar a invitados en las distintas suites repartidas entre el primer y segundo piso. Así, la boda de M&L se convirtió en un fin de semana de reencuentros emocionantes y de mucho cariño, en una atmósfera íntima y familiar.

 

 

Can Riera de la Pineda está emplazada en plena naturaleza, dentro el paraje natural de la Selva, a 2 km del pueblo de Arbúcies y a 45 km de Girona, la finca cuenta con 260 hectáreas de bosques de pinos y alcornoques, prados, manantiales y el arroyo de Riudecós que los atraviesa. Un magnífico paraje natural para celebraciones tan  especiales como esta.

Recordad que en Cal Blay tenéis ambientes para crear vuestra boda ideal, acompañándola de la mejor gastronomía.

Descubrid más sobre los servicios de boda de Cal Blay [+]

O contactad con nosotros [+]

Fotografías por Manel Tamayo.